Divers - Interviews

Ici sont regroupées les interviews de Luis Royo.

27 Septembre 1998 ( Espagnol)

El 27 de septiembre de 1998 el diario El Periódico de Aragón publicó a doble página esta entrevista, una de las más interesantes que se le han realizado al autor.

Cuénteme sus inicios…

Nací en Cutanda y mis padres fueron emigrantes. Vine aquí a los seis meses, o sea que apenas he vivido en el ambiente del pueblo, salvo los veranos que pasaba con los abuelos. La mía es la historia típica. Me gustaba la pintura de crío, mi madre me decía: "Hijo mío, haz algo útil, los pintores se mueren de hambre." Me hice delineante de construcción; luego me pasé a decoración porque parecía que era algo más artístico. Realicé algunos cursos de pintura en la Escuela de Artes y trabajé en estudios de decoración durante ocho años. Pero ya hacía cómics a la vez, exposiciones, pintaba en casa...

¿Qué tipo de pintura hacía?

Pintura muy de la época, en formatos grandes: pintura social, de crítica a Franco, a la policía, todo muy gris, a lo mejor una cabeza de policía con una lata de Popeye, esa pintura social del momento, siguiendo al Equipo Crónica o a Rafael Canogar.

Y a partir de 1978 se decantó por el cómic. ¿Quién y qué le indujo a ese cambio tan radical?

La revista Totem quizá, y el cómic que vino tras el mayo del 68. Fue como una revelación, hasta entonces sólo había visto cosas como Roberto Alcázar y Pedrín. Y me puse a hacer tebeos, dejé la decoración de golpe, fue una especie de suicidio y me encerré en casa dos o tres años. Me dediqué a hacer páginas y páginas de cómics, una cosa que ahora, viéndola en frío, me parece una auténtica barbaridad. No tenía ni idea de cómo funcionaba aquel mundo, pero acumulé trabajo, cogí una carpeta y me fui a Francia porque teóricamente era la cuna del cómic. No me corté un duro. Las editoriales de París me cogieron algo, muy poca cosa para tanto como yo había trabajado. Presentaba cómics muy surrealistas, los hacía con guiones de Antonio Altarriba, bastante extraños y nada comerciales.

¿Cómo dio el salto? Leí en sus biografías que a partir de 1981 inició sus colaboraciones en casi todas las publicaciones: El Víbora, Rambla...

Sí, fue un cambio importante porque publicaba con frecuencia. De pronto, me di cuenta de que repetir un personaje viñeta a viñeta se me hacía pesado, insufrible, me angustiaba mucho. Y pegué de nuevo un giro radical y me puse a hacer ilustraciones. Ahí me he encontrado más cómodo y ahí estoy. Soy un creador de mundos imaginarios que trabaja en dos direcciones: una cosa es el terreno de encargo, y otra mi propia libertad de creador, los cuatro álbumes u otras cosas que hago para mí. Y eso lo sigo manteniendo. Al final, cuando estoy acabando un libro como III Millennium, le digo a mi agente que no me atosigue en dos meses. Es demasiado peligroso cerrar todo de golpe, porque ese goteo de encargos también es un modo de despertar, una llamada al riesgo y al reto, y de desintoxicación. La documentación para mí es fundamental: pillo cosas de una revista de modas, del cine, del arte clásico. El artista es como una esponja. En ocasiones, me siento, me cojo los cascos y me pongo los vídeos musicales, de Prince o de otros. Y de ahí me llegan cantidad de ideas.

Me llama la atención su técnica, tan elaborada y perfecta, deslumbrante sin duda, fotográfica, el hiperrealismo del sueño. ¿Puede explicarnos cómo lo hace?

Empleo muchos materiales. Muchas veces empiezo con acuarelas, a veces con acrílicos, a veces con lapiceros, y voy metiendo el aerógrafo, es decir, que vas descubriendo la ilustración tú mismo, y al final, eso sí, cuando tienes toda la ambientación, la figura más o menos perfecta, entre el óleo para dar esa terminación. La riqueza de colorido que tiene el óleo ni la tienen los acrílicos ni las acuarelas ni nada.

Y esa fascinación por las mujeres y su desinhibida anatomía: preciosos ojos, caras, pechos, pubis, nalgas. ¿No es enfermiza?

Seré sincero: si te toca el papel de hombre al que le gustan las mujeres, idealizas un personaje y te sale una mujer. También hago hombres. La mujer es el ser que me gusta. Incluso si pienso en el ángel caído o en la iconografía de Lucifer, por abajo me salen ángeles femeninos. El desunod es uno de los cánones de la belleza, pero no siempre pinto mujeres desnudas. Nuestra civilización cambia a pasos agigantados. Y nuestro gusto de mujer también. No es lo mismo una mujer andrógina de finales de los 80, que hacía culturismo, era potente en la mirada y en cambio era más ioncente, que la de ahora, más enfermiza y a la vez más perversa. Las mujeres de hoy que están de moda tienen ese aire como de drogadictas, de tía marginada, de físico esquelético y huesudo, como podría ser Kate Moss. Dicen que nos vamos a pasar a la chica más normal, tipo Nieves Álvarez. No lo creo, porque no hay mucha perversión en lo normal, y todo tiene un punto perverso, extraño, inquietante. Por eso insisto mucho en eso de la bella y la bestia: estoy convencido de que el ser humano está lleno de rincones oscuros, que todos en el fondo somos enfermos mentales. Ni a nosotros mismos nos apetece mucho mirarnos por dentro.

¿Será esa percepción de lo oculto y de lo escabroso lo que tanto fascina a los americanos?

La americana es una soicedad totalmente enferma y puritana, el caso Clinton-Lewinsky lo ha vuelto a demostrar, lo que ocurre es que nosotros llevamos el mismo camino... Todos los países tienen sus peculiaridades: a los americanos les molesta el sexo, pero los alemanes no pueden ver la sangre. A mí me han censurado algún dibujo.

Usted parece combatir el puritanismo con glamour, belleza e incitación, bestialisimo y zoofilia.

Les voy metiendo toda la caña que puedo. En III Millennium aparece el Cristo negro. Y mi próximo trabajo, Prohibited Book, va a ser un libro de carácter sexual con escenas de homosexualidad, zoofilia, fotografías antiguas…

Suele decirse que el aragonés carece de imaginación... Usted rompe el molde.

¿Qué diría Luis Buñuel? Seamos serios. Todo mi mundo de sueños es muy importante, me he encerrado, el problema que tengo es que esto puede ser obsesivo. De repente me doy cuenta de que tengo que bajarme al Corte Inglés, sólo a que me empujen, subir y bajar las escaleras y sentir que estás en una ciudad, con gente alrededor, para saber que eres de este mundo, porque al final se te convierte en mundo real el del tablero. Y no es tontería... De vez en cuando tengo un auténtico problema de identidad: yo soy yo o lo que estoy viviendo en el tablero.

Me decían en la librería Taj Mahal que cuando se siente inspirado ni se ducha ni se cambia siquiera.

Eso lo dije en una presentación de un libro. Ahora ya me ha educado un poco más mi mujer. Hoy sí me he duchado pero a lo mejor llevaba una semana sin hacerlo porque estaba metido en un proyecto. Cuando me sumerjo en una historia, es como cuando estás cazando, incluso procuro no leer ninguna novela ni nada.

¿Dormirá, no?

Sí, hubo un tiempo en que dormía vestido y todo, para no cambiarme de ropa. Eso son enfermedades que tiene uno, soy pesimista, tiendo a la depresión y necesito la máxima concentración. La historia consistía en que nada te apartase de la idea: no abría las ventanas, no salía a la calle, no me cambiaba de ropa hasta que acabase un trabajo, es que estás en comunión, estás en ello no con los cinco sentidos, sino con veinticinco. Yo sentía que debía hacerlo así, y así lo hacía. Aguantaba por las noches, a lo mejor me echaba a las cuatro de la madrugada encima de la cama, sin desnudarme, sin quitarme los zapatos, luego me levantaba y me ponía a trabajar. Igual era falta de oficio, sufría mucho más que ahora, estaba en un puro sufrimiento. Ahora también me pasa, hago mis obras con esfuerzo y dolor, con obsesión y placer, pero ya no es tan exagerado. Cuando estoy acabando un libro de ilustraciones, en los dos últimos meses igual no salgo a la calle. Me baño alguna vez.

No sé si hacerle una pregunta...

¿Si hago el amor esos días? Por supuesto que no. De verdad.

Y ese trasfondo violento de su obra, qué es, una crítica, apología o una especie de preocupación.

Lo que me jode es que esta sociedad sea tan pura, tan remilgada, que moleste la violencia y el sexo, me resulta tan antipática y tan falsa que por ello precisamente van hacia ello mis dibujos, y son naturales. Creo que sería incapaz de matar a una mosca. Pero me gusta provocar, incordiar.

Pero, ¿quiere decir que hace apología de la violencia en su obra?

Sí, y no me importa. Tenemos una violencia interior que es una estupidez negarla, ¿no? Condúcela, contrólate. Negarla es como ir al Museo del Prado y quitar todos los cuadros de escenas violentas, nos quedaríamos con cuatro paisajese holandeses de mierda. Puedes ir a la Capilla Sixtina y ver allí unos demonios y unos cuerpos y una sexualidad explosiva, y de pronto, que estemos en el siglo XX y que estemos diciendo que la violencia, la tele, todo perjudica a los niños... Lo que es pernicioso en la tele son esas muestras de impudor, la gente contando sus penurias, que vemos ahora en cualquier pantalla. Déjales que sueñen. A los niños les gusta la violencia, les mantiene vivos. Yo recuerdo que cuando mi hijo era pequeño lo llevaba a ver todo tipo de películas o le hacía miedo con los fantasmas, y me parecía interesantísimo... Esa actitud me produce mucha antipatía. Ahora les quieren poner música clásica. ¡Por favor! Ha que darles caña para que sus cabezas se llenen de imágenes. Todo eso configura un mundo interior que es precioso. Ojo: otra cosa es coger una pistola. Desde un punto de vista creativo, la violencia, como el mal, da mucho de sí, el creador la necesita. Sin ella no se entendería la historia ni la civilización ni el hombre.

Detrás de un triunfador hay un resentido. ¿Se siente maltratado aquí?

Algo, aunque no crea que me duele. Hubo un tiempo en que me dolía más y soltaba la lágrima. Que fuera te reconozcan, que te publiquen, que te pidan exposiciones, vuelves de Estados Unidos lleno de moral e ilusiones, y que aquí ni Dios te diga nada... A menudo pienso que la gente que lleva la cultura en esta tierra está colgada de la época de la Transición, detenida, parece que se ha quedado estancada. Falta agilidad. Vas por ahí fuera y ves que la industria está más cerca de la cultura. Aquí parece que todo esté enfocado para jubilados, dicho con todos los respetos.

Hombre, están recuperando un patrimonio de gran interés.

No exagere. En Massachusetts, hay un museo de lo que es la ilustración, tengo allí obra, y en Alemania, no sé, son cosas ágiles, modernas, que les interesan a los jóvenes. Lo que aquí está desfasado es el engranaje de las instituciones y de los bancos, y sus técnicos que tienen ideas muy anticuadas y sin ambición. La cultura en Aragón huele a polilla. Siempre me ha encantado Barcelona, necesitaría tres vidas para residir allí. Hubo un momento en que parecía que nos igualábamos un poco, pero ahora de nuevo la distancia vuelve a ser abismal.

No se queje. Usted es una de las pruebas de que desde Zaragoza se puede triunfar fuera.

No me quejo. Las cosas me van muy bien. Ahora lo único que necesitas es un fax, un agente y tu trabajo. Dos días después mi obra está en Nueva York. ¿Qué más puedo pedir?

Hablemos de gustos.

Leo poca novela, sólo por motivos profesionales. Hay obras que te cuestan dos semanas. ¡Tengo que leer tantas cosas de documentación! El tiempo es el mayor tirano del fin de siglo. Me encanta el boxeo, es el deporte más plástico que existe.

He visto que en sus libros cita a Dante, John Milton, Tolkien...

Leo desde los clásicos hasta los latinoamericanos, todo lo que pillo y lo que me exige mi profesión. Apenas leo periódicos, ni siquiera soy un atento seguidor de las noticias. Soy más un consumidor de imágenes. No he visto nunca una serie de televisión.

¿Se siente aragonés o no?

Sí, sí, pero tampoco soy muy amigo de los regionalismos. Soy ciudadano del mundo. Creo que ser aragonés no significa más que ser de otro lugar, soy de aquí y me encuentro a gusto.

Juillet 2004 (Espagnol)

Es casi obligado empezar una entrevista preguntando por qué o cómo te decidiste a coger el camino de los pinceles.

Siempre he contestado a esto diciendo que se trata de la típica historia del niño que se pasa el tiempo dibujando y ensuciando papeles. Quizás debería agregar que era muy tímido y no muy dado a tener relaciones con otros niños; vamos, que siempre he vivido bastante aislado. Dibujar era una manera de vivir mis fantasías. Llega un momento que es toda una obsesión, y conforme vas creciendo te relacionas con gente a la que le interesa el mismo tema. Más tarde se convierte en tu profesión y más que eso, es prácticamente tu vida.

¿Dónde te sitúas dentro del gran abanico de la plástica? ¿Cómo definirías lo que se suele llamar ilustración de fantasía?

"La plástica está y siempre ha estado en continuo movimiento. Llevamos prácticamente ya cien años donde la búsqueda ha estado muy ligada a la parte racional del hombre, con excepciones muy brillantes, como podría ser el surrealismo. Pero en su gran mayoría han sido ideas conceptuales las que han dominado.

"Como siempre pasa, una rama se desvía prácticamente ciento ochenta grados y se escapa por la puerta falsa. A eso lo han llamado "Fantasy", y se ha agarrado para sobrevivir a la ilustración, o mejor diría yo a la industria. Necesitaba un soporte económico (como lo han necesitado siempre todas las artes) y la cultura oficial está últimamente pendiente de esa pintura racional con ese término muy entrecomillado de "abstracto".

Entonces, ¿estamos en un momento de cambio?

"Si, pero no hay que olvidar que el entrecomillado "abstracto", ese gran cajón donde meteríamos a minimalistas, conceptuales, nuevo expresionismo etc., ha enriquecido la plástica y al hombre enormemente, quiero decir que yo admiro, cómo no, a Mondrian y a Tàpies y a cientos más, pero ha llegado el momento, como también ha pasado siempre que los nuevos valores dejan de sorprendernos y hoy se vuelve la mirada a la figuración, sólo hay que ver cómo se acepta hoy la pintura de Antonio López.

¿Asistimos pues a una vuelta a la figuración, donde también entraría el llamado FANTASTIC ART?

"Dentro de toda esta corriente de vuelta a la "figuración", también muy entrecomillada, hay muchos caminos, algunos de ellos equivocados. Últimamente se vuelven a ver bodegones, hiperrealismo de los años sesenta, un realismo poco comprometido y otras cosas que tampoco te ofrecen nada nuevo. Sin embargo, en lo que han dado en llamar Fantasy volvemos a encontrarnos con esa creatividad típica del hombre (citaría muchos autores que se incluyen en este apartado). Para mí es un terreno donde me encuentro bien, es el lugar ideal para los sueños.

¿Y sobre el término de ilustración?

"Lo he comentado otras veces, la vieja definición de imagen al servicio de un texto ha perdido actualmente su sentido. Hoy en día, en muchas ocasiones, la imagen funciona en el mundo de la comunicación por sí sola y se sitúa en soportes en solitario. El mensaje es ella misma. Creo que lo que llamamos Fantasy ha aprovechado bien el camino industrial y de comunicación necesaria para subsistir. Se ha adaptado bien al fin del milenio que nos toca vivir, yéndose a soportes de portadas de libros, revistas, juegos de ordenador, Internet y muchos más. Ha ido a buscar espectadores, está viva.

¿Quieres decir que el resto del arte plástico ha muerto?

"No, tampoco es eso, pero sí, como he comentado antes, gran parte está dando vueltas sobre sí mismo, se repite, lo que fue una ruptura muchas veces ha perdido sus intenciones provocadoras hacia la sociedad, se ha convertido en la cultura oficial y hoy queda bien colgado en los despachos.

¿En tu caso cuál es la búsqueda?

"Es complicado, para mí hay dos momentos o dos intenciones. En el primero lo único que importa está entre lo que estás haciendo y tú mismo, es como una conversación intima, un reto a ti mismo. Intento que cada obra lleve mucha parte intuitiva y por lo tanto conforme se va realizando es un diálogo continuo. Luego hay otra parte que es el deseo de comunicación, en el que quiero encontrar al espectador, hablar con él por medio de mi imagen. Podría resumirlo como intentar compartir sueños por medio de mis obras. Pero luego cada imagen tiene su propia búsqueda.

En tu último libro, Prohibited Book, ¿cuál ha sido la búsqueda, o qué intentas comunicar?

"Con cada libro busco un nuevo camino con nuevos planteamientos. El libro anterior ha sido Dreams, que es una recopilación de trabajos en torno a los géneros, casi más un reto de capacidad de situación al enfrentarte a los diferentes géneros, cada uno con sus claves, sus tonalidades y su mensaje.Prohibited es todo lo contrario, es sumergirte en el mundo del erotismo hasta el fondo e intentar desmenuzarlo desnudándote de todas las claves. Desnudando la paleta de colorido, desnudo de puritanismo. Así como en los anteriores trabajos cada imagen es una pequeña historia, un cuento del inconsciente, en este caso muchas veces he ido a buscar únicamente un encuentro plástico, el sexo y su mensaje puro, sin adornos. Es muy largo de contar todo esto con palabras, quizás lo resumiría con lo que he dicho antes: la intención primera ha sido desnudar, desnudar incluso mis propios sueños para compartirlos con el espectador frente a frente, los dos en pelotas, con los pensamientos y deseos más oscuros encima de la mesa.

¿Y cómo crees que será recibido este cambio en tu trabajo?

"En todos los libros anteriores he intentado hacer los mismo, cambiar con respecto al anterior, y siempre he esperado los resultados con pánico. El primero, "Women", es un libro con colores brillantes, luces y atmósferas limpias. La belleza y la feminidad que intenté plasmar es atlética, sana, heroica. Los mundos, en gran parte de ciencia ficción, son limpios, tecnológicos. Cuando me planteé el siguiente, "Malefic", prescindí de lo anterior, repasé la pintura tenebrista y me fui al claroscuro, a imágenes mucho más siniestras, me recreé más en una época entre medieval y fantástica, en una belleza esquiva, y tuve miedo a cómo se recibiría este cambio, pero se aceptó muy bien. En mi pequeña lucha conmigo mismo, y cuando se me propuso hacer un nuevo libro, me planteé un nuevo giro, y en "Secrets" me refugié en las atmósferas, las nieblas, en un canon de belleza más adolescente y suave en contraste con la Bestia y el paisaje amenazador. Olvidé casi por completo la ciencia ficción, que era por lo que más se conocía mi trabajo, exprimí mas mis pesadillas infantiles, me documenté en los conocimientos herméticos y esperé otra vez los resultados temblando. De nuevo me encontré con que podía conectar mis sueños con los de los demás, y volví a dar otro giro. Cuando ya casi había olvidado la ciencia ficción, comencé el trabajo de "III Millennium", eliminé muchos colores de la paleta, recogí el tema de la obsesión catastrófica del hombre cada fin de milenio y retomé la ciencia ficción, pero mirándola desde otra óptica. La fundí con elementos de nuestra sociedad: la publicidad, las vacaciones, el automóvil, etc., buscando choques plásticos. En otros casos realicé las ilustraciones usando conceptos apocalípticos clásicos con el tema de ángeles y demonios. Luego se publicó "Dreams", que también es otro cambio, como he dicho antes, un libro apoyado en los géneros y sus diferentes cánones al realizar una imagen.

¿Por qué toda esta obsesión por los cambios?

"Se trata de encontrarte siempre con un nuevo reto frente a la superficie en blanco. Creo que es muy importante sentir la duda, notar ese vacío en las tripas que de alguna manera te hace vibrar en cada trabajo. Es fundamental no entrar en la rutina para que lo que estás haciendo esté vivo. Estoy seguro de que eso lo percibe el espectador.

Para acabar, ¿podrías hablarnos de tus proyectos?

"Estoy muy ilusionado con la creación de un personaje femenino llamdo "Malefic". Es un personaje que aparece en alguna imagen del libro Malefic, y también en Secrets. Fue creado en el 92, y con el tiempo ha ido cobrando forma, se ha ido enriqueciendo con apuntes y dibujos sobre su mundo. También he estudiado el interior psicológico del personaje. Ha aparecido una figura de él y en estos momentos estoy pendiente de que pase al mundo del cómic, o incluso al cine.Por otro lado Prohibited es un proyecto de trilogía. El primer libro, que aparece ahora, está recreado en la gama interminable de los marrones, es la búsqueda de un erotismo desnudo de muletillas, paseando por sus diferentes ángulos en actos, como si fuera una obra de teatro, con la envoltura de los tejidos arrugados, descubriendo el erotismo como si levantaras las sábanas. El segundo está pensado en tonos fríos, grises verdosos y azulados, y pretendo fundir sexo y metales (luces frías, pieles pálidas y máquinas), un sexo partiendo de lo frio, que no es lo habitual. El tercero irá apoyado en los dorados, de sexo y atmósferas, jugando con el difuminado, para vivir el erotismo bajo luz de vela, como recuperando deseos perdidos. También empiezo a tener por los cajones apuntes sobre otro próximo libro, buscando un espacio y un tiempo muy indefinido, en el que quiero intentar plasmar un mundo nuevo apoyado en los elementos invisibles pero realizables por su movimiento, sus estelas, jugar con la gravedad, dar un giro a la estética de los personajes que aparezcan, y encontrar otra manera de plasmar la belleza... resumiéndolo muy burdamente, sería buscar lo intangible y desearlo. Entre medio saldrá "Puff of Devils", un librito de lápices y apuntes en torno al tema de la Bella y la Bestia que me fascina y me ha acompañado a lo largo de todos estos años de trabajo y aparece en todos mis libros. Bueno, que los días se me hacen cortos. Me gustaría cambiar el tic-tac de los relojes y hacer que su ritmo se ralentizara... aunque creo que esto nos pasa a muchos.

Février 2006 (Espagnol)

-¿Cómo decides el motivo de tu siguiente pintura?

"Esto depende mucho de si se trata de un trabajo de encargo o de un proyecto personal que esté realizando en esos momentos. En general, una idea algo abstracta ya va rondando meses por la mente antes de realizarla, al tiempo que estoy en otros trabajos. Luego paso a hacer bocetos a lápiz que también van quedando por los cajones, hasta que llego a decidir que esa idea está bastante clara como para pintarla definitivamente. Algunas de estas ideas quedan en el cajón sólo con los primeros trazos de lápiz sin que las realice, porque esa señal de semáforo en verde no aparece nunca. En un trabajo de encargo es diferente, es más continuado, primero te documentas, pasas a los bocetos hasta que encuentras el encaje y la idea que tú crees mejor y pasas a pintarlo, incluso teniendo en cuenta que has de adaptarte a unas fechas.

-Mirar una de tus obras siempre crea historias en la mente acerca de las personas que ves y cómo han llegado a esa situación concreta. Cuando haces tu trabajo, ¿ves sólo la imagen o es toda la historia que tienes en tu cabeza la que queda capturada en esa imagen única?

"Normalmente imagino en primer lugar un mundo y una estética, porque busco una llamada para los ojos del espectador. En este mundo coloco la figura que es el eje, e incluso intento encontrar un pequeño elemento principal (puede ser una mirada, la posición de unos dedos, o la empuñadura de una espada) que sea como el anzuelo, el primer punto llamativo a partir del cual la vista pueda pasear luego por toda la imagen, dándole en detalles más perdidos las claves o la descripción de ese pequeño universo."

-¿Las personas de tus pinturas son reales para ti? ¿Tienen nombres? ¿Historias? ¿Futuros?

"Generalmente sí, incluso en ocasiones pertenecen a pequeños cuentos que uno imagina antes de dormir e incluso a veces quedan pequeños apuntes de historias imaginarias con respecto a esa ilustración por los papeles sueltos del estudio. Aunque todo esto no es matemático y algunas veces uno imagina una composición, la considera con fuerza y la realiza acto seguido."

-La dinámica de tus imágenes es principalmente erótica y muy a menudo peligrosa, muy violenta. (Algunos otros motivos parecen relacionados con portadas de libros, y obviamente la elección del motivo no es totalmente tuya). Incluso los que parecen tranquilos y "bonitos" a primera vista, son tan potentes en una segunda mirada que cualquier palabra sería adecuada excepto "bonito". Incluso tus pinturas más hermosas y "calmadas" tienen como mínimo un detalle inquietante. ¿Puedes explicarnos por qué no haces imágenes puramente "bonitas"?

"Desde luego que es así. En ningún momento busco la belleza desde un punto de vista dulce y cándido, sino una belleza compleja que busca sus orígenes en el subconsciente y por lo tanto están llenas de fantasmas y de sueños oscuros. La conexión que busco con el espectador nunca es para ofrecerle una estética suave sino para bucear juntos en nuestras partes más oscuras e incluso siniestras."

-¿Cuánto tiempo trabajas en una de tus imágenes en color?

"Es muy difícil establecer un tiempo fijo, porque en unas aparecen varios personajes y mucho decorado, mientras que en otras pueden ser únicamente un primer plano. Hay algunas que la idea surge en muy poco tiempo, sin embargo otras, como hemos comentado antes, llevan tiempo rondando por la cabeza y se hacen bastantes apuntes previos. Para no eludir la pregunta, si buscáramos una media podríamos estar hablando de una semana realizando la ilustración definitiva a color."

-¿Trabajas en diferentes proyectos al mismo tiempo o te concentras en una sola pintura?

"El mundo profesional te obliga a trabajar en varios proyectos a la vez por cuestiones de fechas y estudios editoriales. Algunas veces pretendo que algún proyecto se haga de manera continuada y sin otros trabajos que lo interrumpan, pero a la hora de la verdad muy pocas veces se consigue. Lo que no interrumpo es una pintura que ya esté en el tablero, en ese momento no me gusta nada realizar otra cosa entremedio."

-¿Trabajas con modelos u otras fuentes de inspiración o todo lo que hay en tu obra es de tu imaginación?

"Para el trabajo de encargo cuyas bases (por ejemplo de una novela) te pueden transportar a cualquier época histórica, un ilustrador debe tener una buena biblioteca de documentación. Pero también en otros trabajos fantásticos y personales es bueno según la idea a realizar, que ésta se ejecute documentada, porque por ejemplo, el que las luces de esa imagen nos de una visión creíble, es fundamental. En mi trabajo utilizo en ocasiones fuentes de documentación para diferentes elementos, esas fuentes pueden ayudar a una imagen o a un pequeño fragmento que deseas potenciar. Con el transcurso de los años la documentación deja de ser tan necesaria. Actualmente bastantes de mis pinturas no tienen documentación, esto no quiere decir que en esta profesión deje de ser siempre positivo el poseer una buena biblioteca de información. Sobre trabajar con modelos, hasta ahora no ha sido así, pero uno de los proyectos futuros es hacer un libro donde aparecerán sesiones fotográficas sobre los modelos y luego su conversión y derivación a imágenes y mundos fantásticos."

-¿Cómo es tu relación con las pinturas terminadas? ¿Las estudias (años) después? ¿Pueden ser una inspiración para ti mismo? ¿Alguna vez las llegas a considerar definitivamente terminadas?

"Normalmente cuando una imagen sale del tablero de dibujo me olvido de ella y dejo que siga su camino, porque yo ya estoy enfrascado con la que ocupa su lugar en el tablero. Pero también es cierto que después de años, si por algún motivo editorial me encuentro con algunas imágenes del pasado y tengo oportunidad me pongo a retocar. Nunca he sabido cuando está totalmente acabada una pintura y siempre encuentro algo que retocar, y eso en mi vida cotidiana se convierte en un problema. Lo que ocurre más frecuentemente es que esa imagen la requiera la editorial y haya que mandarla, con lo que llega un momento que desaparece de tu vista, pero sino, tengo que decidir un día esconder esa imagen por los cajones para comenzar otra y así olvidarme de ella."

-¿Qué pinturas tuyas son tus preferidas? ¿Hay obras que hiciste hace años que ya no te gusten?

"Las preferidas siempre son ese proyecto que aún tienes en la cabeza y que no has comenzado a realizar. Sobre las pinturas del pasado, por supuesto que hay muchas que hoy no me gustan."

-¿Guardas todos los esbozos y las imágenes, incluso las pequeñas, o tiras las cosas que no te gustan?

"Siempre estoy ocupado en los nuevos proyectos sobre el tablero de dibujo, pero fuera del tablero hay una persona que se encarga de archivar todo lo que hago, también la editorial mantiene un seguimiento. Por tanto sí que se guarda y archiva cualquier apunte de los que hago, aunque yo no sepa la mayor parte de las veces donde están."

-¿Cómo definirías la diferencia entre tu obra de hace años y la de ahora?

"En el largo camino de años dedicado a esta profesión, uno pasa por diferentes etapas. En los primeros años la obra era más heroica y más colorista. Poco a poco se fue tornando más sombría tanto de concepto, de contenidos y de tonos. Después entré en unos años muy inclinado hacia el erotismo. Y en estos últimos tiempos estoy por envolver cada imagen con cuentos, referencias literarias que te inspiran, acumular más los apuntes e ideas que te rondan antes de realizarla, cambiar de soportes y técnica, etc.. Resumiendo, recrearme más en la idea y el proceso para esperar nuevas sorpresas en el tablero y que el trabajo mantenga para uno mismo esa incertidumbre necesaria."

-Mucha gente lleva tus obras, o partes de ellas, como tatuaje. ¿Has conocido a alguien que lleve un tatuaje tuyo? ¿O has visto fotografías?

"Por supuesto, en algunas ferias se han acercado personas que llevaban un tatuaje de alguna imagen mía. Y en revistas he visto fotos también."

-¿Qué piensas al respecto? ¿Te gusta?

"Que una imagen propia aparezca en cualquier soporte, sea un libro, una revista, una camiseta y por supuesto en la piel siempre es gratificante."

- ¿Te parece que la piel es un buen "lienzo" para tus imágenes?

"No es necesario decir lo personal que es la piel y por tanto que alguien decida sobre su propia piel llevar una imagen mía da a entender el nivel de complicidad con mi trabajo de quien se hace ese tatuaje. Es como comprobar que alguien tiene en su interior las mismas obsesiones o sueños."

-En la revista "Piercing" mostraron imágenes de "Skinfactory", de Alemania, que copiaron uno de tus cuadros más famosos a la realidad. Pintaron e hicieron piercing por toda la espalda de una mujer joven, exactamente de la misma manera en que tú habías pintado a la mujer en el cuadro. ¿Eso te gustó? ¿Alguna vez habías pensado que tus obras (especialmente ésta) se convertirían en algo real o pensabas que era (im)posible?

"Cuando realizo una imagen intento que sea creíble en su fantasía y que sus elementos o adornos pudieran existir. Pero en el caso de la pintura que estamos hablando, nunca imaginé que alguien la llevara a la realidad. Me sorprendió mucho ver esas fotografías del proceso en la revista, me dejó boquiabierto, por la complejidad de piercing que llevaba en la espalda, que alguien hubiera decidido llevarlas a cavo y al mismo tiempo resultó agradable verlas."

-¿Eres consciente (si se piensa con qué frecuencia los artistas jóvenes intentan copiar tu estilo) de que te has convertido en uno de los maestros del arte fantástico? ¿Qué te parece? ¿Lo consideras la recompensa por toda una vida de trabajo, o simplemente te irrita?

"No puede irritarme que a alguien le guste mi trabajo hasta el punto de copiar el estilo, personalmente es un halago."

-¿Crees que intentar copiar el estilo de otro artista es una buena forma de aprender? ¿O hay maneras mejores?

"Copiar literalmente no sé si es positivo. Las influencias sí que son algo normal y se han dado en toda la historia de la pintura. Personalmente yo me inclino por enriquecerse con diferentes fuentes: pintura, cine, literatura, libros de imágenes, de fotografía, videos musicales, etc. Todo en su conjunto te va haciendo un poso para que a la hora de realizar un trabajo, éste sea rico. Pero sobre el aprendizaje es complicado dar unas pautas generales, cada uno tiene una forma de pasar este período."

28 Février 2006 (Espagnol)

El burgalés Luis Royo, dibujante de temas relacionados con la literatura fantástica, nos cuenta como es su proceso creativo, al mismo tiempo que define su relación con los fans. Luis Royo, de 52 años, sorprendió las pasadas navidades con el lanzamiento de Subversive Beauty, y a finales de marzo saldrán a la venta en Norma Cómics dos nuevos pósters, junto con la cuarta reedición de su portafolio Tattoos. Desde Norma nos llega esta entrevista con el autor, uno de los mejores dibujantes de fantasía:

¿Cómo decides el motivo de tu siguiente pintura?

"Esto depende mucho de si se trata de un trabajo de encargo o de un proyecto personal que esté realizando en esos momentos.En general, una idea algo abstracta ya va rondando meses por la mente antes de realizarla, al tiempo que estoy en otros trabajos. Luego paso a hacer bocetos a lápiz que también van quedando por los cajones, hasta que llego a decidir que esa idea está bastante clara como para pintarla definitivamente. Algunas de estas ideas quedan en el cajón sólo con los primeros trazos de lápiz sin que las realice, porque esa señal de semáforo en verde no aparece nunca.En un trabajo de encargo es diferente, es más continuado, primero te documentas, pasas a los bocetos hasta que encuentras el encaje y la idea que tú crees mejor y pasas a pintarlo, incluso teniendo en cuenta que has de adaptarte a unas fechas.

Mirar una de tus obras siempre crea historias en la mente acerca de las personas que ves y cómo han llegado a esa situación concreta. Cuando haces tu trabajo, ¿ves sólo la imagen o es toda la historia que tienes en tu cabeza la que queda capturada en esa imagen única?

"Normalmente imagino en primer lugar un mundo y una estética, porque busco una llamada para los ojos del espectador. En este mundo coloco la figura que es el eje, e incluso intento encontrar un pequeño elemento principal (puede ser una mirada, la posición de unos dedos, o la empuñadura de una espada) que sea como el anzuelo, el primer punto llamativo a partir del cual la vista pueda pasear luego por toda la imagen, dándole en detalles más perdidos las claves o la descripción de ese pequeño universo.

¿Las personas de tus pinturas son reales para ti? ¿Tienen nombres? ¿Historias? ¿Futuros?

"Generalmente sí, incluso en ocasiones pertenecen a pequeños cuentos que uno imagina antes de dormir e incluso a veces quedan pequeños apuntes de historias imaginarias con respecto a esa ilustración por los papeles sueltos del estudio.Aunque todo esto no es matemático y algunas veces uno imagina una composición, la considera con fuerza y la realiza acto seguido.

La dinámica de tus imágenes es principalmente erótica y muy a menudo peligrosa, muy violenta. (Algunos otros motivos parecen relacionados con portadas de libros, y obviamente la elección del motivo no es totalmente tuya). Incluso los que parecen tranquilos y "bonitos" a primera vista, son tan potentes en una segunda mirada que cualquier palabra sería adecuada excepto "bonito". Incluso tus pinturas más hermosas y "calmadas" tienen como mínimo un detalle inquietante. ¿Puedes explicarnos por qué no haces imágenes puramente "bonitas"?

"Desde luego que es así. En ningún momento busco la belleza desde un punto de vista dulce y cándido, sino una belleza compleja que busca sus orígenes en el subconsciente y por lo tanto están llenas de fantasmas y de sueños oscuros. La conexión que busco con el espectador nunca es para ofrecerle una estética suave sino para bucear juntos en nuestras partes más oscuras e incluso siniestras.

¿Cuánto tiempo trabajas en una de tus imágenes en color?

"Es muy difícil establecer un tiempo fijo, porque en unas aparecen varios personajes y mucho decorado, mientras que en otras pueden ser únicamente un primer plano. Hay algunas que la idea surge en muy poco tiempo, sin embargo otras, como hemos comentado antes, llevan tiempo rondando por la cabeza y se hacen bastantes apuntes previos.Para no eludir la pregunta, si buscáramos una media podríamos estar hablando de una semana realizando la ilustración definitiva a color.

¿Trabajas en diferentes proyectos al mismo tiempo o te concentras en una sola pintura?

"El mundo profesional te obliga a trabajar en varios proyectos a la vez por cuestiones de fechas y estudios editoriales. Algunas veces pretendo que algún proyecto se haga de manera continuada y sin otros trabajos que lo interrumpan, pero a la hora de la verdad muy pocas veces se consigue.Lo que no interrumpo es una pintura que ya esté en el tablero, en ese momento no me gusta nada realizar otra cosa entremedio.

¿Trabajas con modelos u otras fuentes de inspiración o todo lo que hay en tu obra es de tu imaginación?

"Para el trabajo de encargo cuyas bases (por ejemplo de una novela) te pueden transportar a cualquier época histórica, un ilustrador debe tener una buena biblioteca de documentación. Pero también en otros trabajos fantásticos y personales es bueno según la idea a realizar, que ésta se ejecute documentada, porque por ejemplo, el que las luces de esa imagen nos de una visión creíble, es fundamental.En mi trabajo utilizo en ocasiones fuentes de documentación para diferentes elementos, esas fuentes pueden ayudar a una imagen o a un pequeño fragmento que deseas potenciar. Con el transcurso de los años la documentación deja de ser tan necesaria. Actualmente bastantes de mis pinturas no tienen documentación, esto no quiere decir que en esta profesión deje de ser siempre positivo el poseer una buena biblioteca de información.Sobre trabajar con modelos, hasta ahora no ha sido así, pero uno de los proyectos futuros es hacer un libro donde aparecerán sesiones fotográficas sobre los modelos y luego su conversión y derivación a imágenes y mundos fantásticos.

¿Cómo es tu relación con las pinturas terminadas? ¿Las estudias (años) después? ¿Pueden ser una inspiración para ti mismo? ¿Alguna vez las llegas a considerar definitivamente terminadas?

"Normalmente cuando una imagen sale del tablero de dibujo me olvido de ella y dejo que siga su camino, porque yo ya estoy enfrascado con la que ocupa su lugar en el tablero. Pero también es cierto que después de años, si por algún motivo editorial me encuentro con algunas imágenes del pasado y tengo oportunidad me pongo a retocar.Nunca he sabido cuando está totalmente acabada una pintura y siempre encuentro algo que retocar, y eso en mi vida cotidiana se convierte en un problema. Lo que ocurre más frecuentemente es que esa imagen la requiera la editorial y haya que mandarla, con lo que llega un momento que desaparece de tu vista, pero sino, tengo que decidir un día esconder esa imagen por los cajones para comenzar otra y así olvidarme de ella.

¿Qué pinturas tuyas son tus preferidas? ¿Hay obras que hiciste hace años que ya no te gusten?

"Las preferidas siempre son ese proyecto que aún tienes en la cabeza y que no has comenzado a realizar. Sobre las pinturas del pasado, por supuesto que hay muchas que hoy no me gustan.

¿Guardas todos los esbozos y las imágenes, incluso las pequeñas, o tiras las cosas que no te gustan?

"Siempre estoy ocupado en los nuevos proyectos sobre el tablero de dibujo, pero fuera del tablero hay una persona que se encarga de archivar todo lo que hago, también la editorial mantiene un seguimiento. Por tanto sí que se guarda y archiva cualquier apunte de los que hago, aunque yo no sepa la mayor parte de las veces donde están.

¿Cómo definirías la diferencia entre tu obra de hace años y la de ahora?

"En el largo camino de años dedicado a esta profesión, uno pasa por diferentes etapas. En los primeros años la obra era más heroica y más colorista. Poco a poco se fue tornando más sombría tanto de concepto, de contenidos y de tonos. Después entré en unos años muy inclinado hacia el erotismo. Y en estos últimos tiempos estoy por envolver cada imagen con cuentos, referencias literarias que te inspiran, acumular más los apuntes e ideas que te rondan antes de realizarla, cambiar de soportes y técnica, etc.. Resumiendo, recrearme más en la idea y el proceso para esperar nuevas sorpresas en el tablero y que el trabajo mantenga para uno mismo esa incertidumbre necesaria.

Mucha gente lleva tus obras, o partes de ellas, como tatuaje. ¿Has conocido a alguien que lleve un tatuaje tuyo? ¿O has visto fotografías?

"Por supuesto, en algunas ferias se han acercado personas que llevaban un tatuaje de alguna imagen mía. Y en revistas he visto fotos también.

¿Qué piensas al respecto? ¿Te gusta?

"Que una imagen propia aparezca en cualquier soporte, sea un libro, una revista, una camiseta y por supuesto en la piel siempre es gratificante.

¿Te parece que la piel es un buen "lienzo" para tus imágenes?

"No es necesario decir lo personal que es la piel y por tanto que alguien decida sobre su propia piel llevar una imagen mía da a entender el nivel de complicidad con mi trabajo de quien se hace ese tatuaje. Es como comprobar que alguien tiene en su interior las mismas obsesiones o sueños.

En la revista "Piercing" mostraron imágenes de "Skinfactory", de Alemania, que copiaron uno de tus cuadros más famosos a la realidad. Pintaron e hicieron piercing por toda la espalda de una mujer joven, exactamente de la misma manera en que tú habías pintado a la mujer en el cuadro. ¿Eso te gustó? ¿Alguna vez habías pensado que tus obras (especialmente ésta) se convertirían en algo real o pensabas que era (im)posible?

"Cuando realizo una imagen intento que sea creíble en su fantasía y que sus elementos o adornos pudieran existir. Pero en el caso de la pintura que estamos hablando, nunca imaginé que alguien la llevara a la realidad. Me sorprendió mucho ver esas fotografías del proceso en la revista, me dejó boquiabierto, por la complejidad de piercing que llevaba en la espalda, que alguien hubiera decidido llevarlas a cavo y al mismo tiempo resultó agradable verlas.

¿Eres consciente (si se piensa con qué frecuencia los artistas jóvenes intentan copiar tu estilo) de que te has convertido en uno de los maestros del arte fantástico? ¿Qué te parece? ¿Lo consideras la recompensa por toda una vida de trabajo, o simplemente te irrita?

"No puede irritarme que a alguien le guste mi trabajo hasta el punto de copiar el estilo, personalmente es un halago.

¿Crees que intentar copiar el estilo de otro artista es una buena forma de aprender? ¿O hay maneras mejores?

"Copiar literalmente no sé si es positivo. Las influencias sí que son algo normal y se han dado en toda la historia de la pintura.Personalmente yo me inclino por enriquecerse con diferentes fuentes: pintura, cine, literatura, libros de imágenes, de fotografía, videos musicales, etc. Todo en su conjunto te va haciendo un poso para que a la hora de realizar un trabajo, éste sea rico.Pero sobre el aprendizaje es complicado dar unas pautas generales, cada uno tiene una forma de pasar este período.

Interview Norwescon 2007

Reportage vidéo Avril 2007

28 Mai 2007 (Espagnol)

Ahora que el mundo del cómic parece estar despegando industrialmente en España, a pesar de tener una tradición de muchas décadas; ahora que tenemos en este país varios certámenes internacionales de esta expresión artística tan cautivadora y atractiva, es hora de rendir tributo a los autores que pusieron los cimientos nacionales del cómic y la ilustración. Entre estos pioneros debe figurar Luis Royo, un artista que rompe barreras, tanto físicas como intelectuales, que con su manera explosiva de dibujar ha expuesto su obra alrededor de todo el mundo. El reconocimiento a este ilustrador, en cualquier caso, todavía parece insuficiente en este país. Veo que su biografía tiene su parte quijotesca, cuando en sus inicios rompió con todo, allá por los setenta, y se plantó en París para ganarse la vida en el mundo del cómic. Esta decisión arriesgada me recuerda al recorrido romántico que se marcaban muchos escritores y artistas en general durante buena parte del siglo XX. Por favor, cuénteme, si quiere incluso deleitándose, cómo fue la vida y los años que estuvo instalado en París. ¿Fue todo tan emocionante como imaginó?

"Como comentas, me planté en París, eso sí, sin demasiada reflexión ni dinero y, cómo no, las puertas tampoco se abrieron tan fácilmente, con lo que fue un viaje corto y nada emocionante. Soy el primero que siento haberlo vivido de esta forma, sin mucho encanto y con unos encuentros con la industria que te dejaban sin ilusión. Mirando aquella época en general, diré que era dura, de esfuerzos sin resultados, de noches de trabajo, de cientos de dudas y de muchos trabajos que rompía después de terminados. Una época que te forma y que mereció la pena haberla vivido, pero más que emocionante, lo cierto es que fue dura."

Y ¿qué tiene París y la cultura francesa para colocarse siempre en la vanguardia de las expresiones artísticas? Por ejemplo, trasladándolo al terreno musical, hoy en día París es la capital mundial del Hip-Hop, con permiso claro está de los Estados Unidos, pero igual sucede en la novela, en el género negro cinematográfico…

"París tiene lo que otras grandes ciudades del Mundo, New York, Berlin, Madrid, Barcelona, etc… No es única, en ellas se cuece y se mueven las tendencias culturales del momento. Pero también son ciudades agridulces: te dan y te quitan, ellas desgastan y se comen buena parte de la energía de uno. Hoy se puede trabajar cualquier proyecto en cualquier sitio, todo está intercomunicado. También hay una tendencia a eso, a trabajar en un rincón propio y aislado y comunicarte con todos los medios de hoy en día. Quizás yo estoy más en ese momento, aunque el contacto con las grandes ciudades siga siendo necesario de vez en cuando para impregnarte de su momento."

Usted ha manifestado que, en cambio, España parece vivir desde hace 30 años en la época de la transición, en lo que a cultura se refiere. Que la industria aquí parece estar a años luz de las expresiones artísticas. ¿Sigue pensando de igual manera?

"No recuerdo cuando dije eso. España ha cambiando, además ha sido un país que se ha dado prisa en hacerlo. Es cierto, en cambio, que la transición española ha empapado parte de su camino, y quizás lo que sí queda aún es un complejo de parcelar el arte en compartimentos obsoletos, un vicio en las instituciones de aceptar lo que está, vamos a decir, “en libro”, y no arriesgan demasiado. Pero yo me muevo en el terreno del mercado, si no hay público que compre mi obra, mi trabajo deja de existir, y ese mercado por suerte no se ciñe a un país, sino a un mercado internacional."

En cualquier caso, España vive un estado de bonanza en el mundo editorial del cómic, con más de 13 millones de ejemplares vendidos durante 2006. Incluso el Ministerio de Cultura ha creado un Premio Nacional, equiparando la trascendencia del cómic con la de la literatura. ¿En qué cree que debería mejorar todo?

"Como dices estamos en esa bonanza, vamos a ver dónde nos lleva, y como dije antes, a ver si pronto se quitan las etiquetas de grados en el arte y, como ha pasado con la fotografía, la pintura, y la escultura, se habla sólo de creación de interés o no, de creación que aporta o no aporta."

A pesar de la etapa magnífica en España en el mundo del cómic, tengo la impresión de que a usted no le reconocen lo suficiente; un artista que, a mi modo de ver, puso en órbita en España la ilustración; con un mundo imaginario propio y personal plasmado sobre los dibujos, con una forma de dibujar original, que le ha llevado a exponer en los países más avanzados en la industria del cómic. ¿Sigue siendo en España la envida el deporte nacional número uno?

"La ilustración, volviendo a las parcelas, está entre varios territorios: la pintura, el cómic, etc… Y por tanto en tierra de nadie, como el Yin y el Yang; esto también le da la posibilidad de adentrarse en diferentes campos, desde la revista, una carátula de vídeo musical, un libro publicado, el original con su propia vida, el videojuego, el cine, el musical, como es el proyecto en el que estoy metido actualmente, etc… Su mundo o su reproducción puede ir a infinidad de soportes o medios. Sobre reconocimientos, y sobre cómo se considera mi obra en los estamentos culturales del país… Qué decir… Es una cuestión de ellos. El propio trabajo es realmente el gratificante con mayúsculas."

Las ilustraciones de Luis Royo se caracterizan por plasmar un rico y complejo mundo imaginario; lleno de exquisitez, erotismo, oscuridad, perversión e incluso violencia explícita; desde luego contemplar sus ilustraciones provoca un efecto hipnótico por el cocktail explosivo antes mencionado. ¿Sigue teniendo problemas de censura hoy en día?

"Problemas no, hay ciertas normas en cada país que hay que contemplar a la hora de publicar; como por ejemplo no enseñar un desnudo en portada dentro del mercado norteamericano, pero al margen de detalles como estos, sigo haciendo mi obra con libertad, incluso con provocación. El último trabajo, del que se acaba de publicar el libro Dome, es una cúpula en Moscú de ochenta metros cuadrados llena de erotismo, y ha quedado allí plasmada sin recato. Además sobre esto, siempre comento que quien tenga algún atisbo de rechazo sobre estos temas, que se pase por cualquier museo, el del Prado mismo, y se llenará de imágenes eróticas y violentas. También puede hacerlo yendo a cualquier iglesia que tenga imaginería y le sucederá lo mismo. La provocación se encuentra donde menos te lo esperas."

Aunque también dibuja a hombres, Luis Royo se ha erigido como uno de los mejores dibujantes de la belleza femenina. ¿Va evolucionando su concepción de la belleza femenina al estilo y los cánones que marcan las modas? Por ejemplo, hoy en día parece que se lleva más un perfil de mujer normalita, nada extravagante, al contrario que sucedía en los ochenta.

"El universo femenino es cierto que es el que más me sugiere y enriquece, y si, es cierto que evolucionan sus cánones en mi trabajo, como lo hacen las gamas de color. En general la belleza ideal se transforma en la mente humana dependiendo de épocas y también de momentos personales y edad. La belleza griega no es la de la época de Rubens, ni está la del canon culturista. La de hoy quizás sea más sensible, y me gusta éste momento."

En sus dibujos también se descubre un toque futurista y decadente, al más puro estilo Blade Runner, película que en la actualidad cumple 25 años. ¿Se encuentra este clásico del cine entre sus inspiraciones? Si no es así, ¿podría revelar algunas de sus fuentes de inspiración, ya sea literaria, cinematográfica, musical o del mundo del cómic?

"Una gran película. En la vida me he ido llenando de millones de imágenes (entre ellas Blade Runner, lecturas, etc. Alguna vez he comentado que uno va llenando la cabeza como una coctelera, la agitas, pones sobre ello tus propios ingredientes de sueños y fantasías y todo junto se convierte en tu trabajo. Después de tantos años es difícil elegir tal libro o tal cuadro o tal película. Quedarían tantas fuera, incluso obras que solo te han interesado por un pequeño detalle y todo lo demás ni siquiera lo ves válido, o un cuadro del que solo te has quedado con un tono o una luz. Lo que sí tengo entendido es que es lector de Dante. Desde luego pocos poetas y escritores le brindarán imágenes literarias tan ricas y precisas sobre el infierno como el autor de la Divina Comedia. Siguiendo con el comentario de antes, Dante es otro ejemplo, los clásicos también son otra gran fuente de inspiración, por eso la lista sería demasiado larga. Decantarse aquí por solo tres o cuatro nombres sería injusto con el resto."

A continuación daré paso a varias preguntas que nos han enviado para usted los seguidores de este blog: “Durante la “edad de oro” de los videojuegos españoles, finales de los 80- principios de los 90, realizaste carátulas para varios títulos de éxito como Game Over, Navy Moves, Aventura Espacial… ¿Qué recuerdos guardas de aquella época? ¿Crees que te ayudó a darte a conocer? ¿De dónde sacas las modelos? Teléfonos… ;)

"En esa década es cierto, realicé unas cuantas carátulas de video juego, fueron trabajos que me ayudaron y pasos que me llevaron a mi trabajo actual. Y sobre las modelos, en general son bellezas ideales, por lo tanto construidas a mi forma, aunque hay excepciones de retratos a mujeres reales que he tenido el placer de pintar, y ¿los teléfonos?… jaja, todas ellas andaban muy ocupadas."

Y nada más. Muchas gracias maestro, espero que alguna vez este país le reconozca de una vez como el fuera de serie que es. Un saludo.

"Un saludo para todos."

Séance d'autographes à Madrid

3 Avril 2010 (Français)

-On vous connaît essentiellement comme illustrateur, avec Dead Moon, vous vous rapprochez du roman graphique. Qu'est-ce qui vous a poussé à évoluer vers cette forme ? C'était une envie de longue date ?

"Je voulais vraiment créer un mélange. C'est une forme, un genre d'univers que je souhaitais aborder depuis longtemps. Avec Dead Moon, je voulais qu'il y ait une complémentarité entre le texte et l'image. Même s'il y a toujours eu une certaine complémentarité entre mes images flottantes et les petits textes qui les accompagnent. C'est le cas par exemple pour Malefic, chaque image est accompagnée d'un texte en rapport."

-Comment est né ce projet ? Vous avez d'abord travaillé sur le texte ou sur les images ?

"Je note toutes les idées. En général, elles me viennent sous forme de texte. Ensuite je mets une image le plus vite possible. Il faut que les deux, images et textes, soient liés le plus vite possible. J'adore les opposés, le choc des cultures, le masculin/féminin, et pour Dead Moon, j'ai voulu travailler sur ça. Cela dit, malgré cette diversité, je voulais écrire un conte avec une structure. Dead Moon, c'est une histoire d'opposés liés dans une structure narrative."

-Quelles ont été vos sources d'inspiration pour Dead Moon ?

"Pour ce titre, j'ai été inspiré par la rencontre et par le monde asiatique. Pour ce dernier thème, j'ai utilisé peu de mots avec les images, et j'ai pu essayer de nouvelles couleurs pour traduire tout ça. C'était une grande source d'inspiration pour moi."

-Dans vos ouvrages, on retrouve plusieurs univers : la SF, la fantasy, le gothique, les super héros... Y a-t-il encore un univers, un genre que vous n'avez pas exploré et sur lequel vous aimeriez vous pencher ?

"Non. Le monde qui m'entoure, les téléphones portables, les ordinateurs, etc. ne m'inspire pas vraiment. Je trouve ça un peu triste. Quand je dessine, ça sort de moi. Pour moi la richesse vient de l'intérieur."

-Et quels sont vos tout prochains projets ?

"Dans 2 mois, il y a la sortie du tome 2 de Dead Moon en France. Ce titre a ouvert la porte pour un nouveau personnage féminin qui ressemble au personnage principal de Dead Moon. Ce personnage existait déjà depuis 1992. Elle s'appelle Luces [Lumières], elle a 23 ans. Dans plusieurs de mes oeuvres, on peut la retrouver avec des petits textes mais je n'ai jamais pu lui consacrer un roman graphique. On peut par exemple la trouver dans l'album Malefic [Là, il nous montre la page où elle se trouve]. J'espère pouvoir la reprendre et la mettre en avant. C'est un personnage en conflit avec lui-même. Elle est beaucoup moins sûre d'elle que Luna [le personnage de Dead Moon], elle se remet beaucoup en question. C'est un personnage qui essaie d'être fort. Et finalement, elle est plus forte que Luna parce qu'elle n'a pas peur d'être en crise. C'est un personnage à la fois féminin et fort."

-Que pensez-vous du Salon du livre ? Et de l'accueil des lecteurs français ?

"Je suis vraiment très content de l'accueil qui m'a été réservé à Paris. Ça me fait vraiment plaisir de voir toutes ces personnes attendre pour avoir une dédicace. Le Salon me permet de rencontrer beaucoup de monde, ça me change de la solitude de mon atelier. C'est un bon souvenir, je suis très content. J'aimerais beaucoup revenir à Paris et avoir un peu plus de temps pour moi, pour visiter la ville. J'aime beaucoup son architecture. Je reviendrais certainement très vite, mais je ne peux pas encore dire quand."

Présentation de Dead Moon (Sous-Titrée)